Stefano IV se distingue como el primer edificio ecológicamente responsable de Villa Carlos Paz, integrando vivienda, oficinas y locales en un lote de tramo. Su morfología rectangular se define por una fachada aporticada, regular y modulada de color blanco, cuyo gran protagonista es un muro vivo que actúa como regulador térmico natural. El proyecto combina diseño pasivo con sistemas activos de energía termosolar y recuperación de agua, culminando en una terraza social con jardín natural. Es una pieza de arquitectura innovadora que prioriza la inercia térmica y la biodiversidad, estableciendo un nuevo estándar de sostenibilidad en el entorno urbano.