Casa ADR, ubicada en el barrio Altos de Carlos Paz, se implanta en un terreno en pendiente, organizándose en volúmenes que se adaptan a la topografía y potencian las visuales hacia el valle. La vivienda se estructura a partir de bloques diferenciados según su carácter social y privado, articulados por espacios verdes de transición. El volumen social superior incorpora terraza jardín y oficina, mientras que el sector privado orienta las habitaciones hacia el paisaje. La arquitectura se expresa mediante materiales nobles —hormigón visto, piedra y madera— y un sistema de parasoles verticales de hormigón que controla el asoleamiento y define la identidad de la fachada.