Buena Vista VI se estructura mediante tres volúmenes claramente definidos que dinamizan la esquina a través de una morfología escalonada. El proyecto jerarquiza el plano superior con un programa social de piletas y quinchos que capturan visuales panorámicas hacia el lago. Su materialidad contemporánea resalta el contraste entre la transparencia de la planta baja comercial y la solidez de los niveles superiores, integrando borduras vegetales en sus remates. Es una pieza de arquitectura urbana que articula la conectividad del centro con la exclusividad de un paisaje elevado.